¿Cómo reconocer un trabajador tóxico?

27/09/21 

En cualquier compañía, el personal humano es lo que permite que la empresa avance y cumpla con los objetivos que la Dirección establece.

Desgraciadamente, en ocasiones entre los compañeros hay perfiles negativos que pueden perjudicar gravemente el ambiente laboral, la productividad y, por ende, los resultados de la empresa.

Tener un buen ambiente de trabajo es una circunstancia que todo el mundo agradece

Por ello, es necesario identificarlos antes de que propaguen su comportamiento.

¿Qué es el Síndrome SAPO?

El síndrome SAPO engloba las cuatro habilidades que pueden destruirnos por completo nuestro clima laboral. Son las siglas de cuatro actitudes a tener muy en cuenta dentro de una empresa:

  • Soberbia
  • Arrogancia
  • Prepotencia
  • Obstinación

Soberbia
La palabra ‘soberbia’ se refiere a la actitud de considerarse superior a los demás: no suelen admitir sus errores y si es que cometieron alguno, dirigirán la responsabilidad a otra persona.

Las personas soberbias son altivas y se consideran superiores a los otros. A menudo nos parecen arrogantes y vanidosas.

Por tanto, suelen despertar rechazo en los demás.

A menudo este tipo de personas se encuentran en puestos de gerencias o supervisiones, pues ocupan su posición para delegar sus actividades a otros u obtener tratos preferenciales.

Arrogancia
Aquellos individuos que buscan la atención, la admiración y sobre todo el respeto de los demás a toda costa. Los arrogantes quieren sentirse apreciados por las grandes cosas que han hecho en su vida, así como por su cualidades especiales. En muchos casos, tiende a faltar al respeto y a menospreciar a la gente que hay en su alrededor.

En lo conductual, quizás la posición que más se repite es el desprecio sistemático a la argumentación y opiniones de los demás. Por otro lado, quizás tendría un componente más bajo de orgullo de lo que lo tiene la soberbia.

Prepotencia
Este registro está muy vinculado a las actitudes anteriores. De hecho, podríamos ver a la arrogancia como una manifestación de la prepotencia o una consecuencia.

Alguien que se cree mejor y más inteligente que los demás (prepotente) y por eso no presta atención a lo que los demás tienen que decir (arrogante).

Obstinación
Personas a las que les es complicado hacerlas cambiar de visión u opinión.

Lo mismo ocurre cuando nos referimos a este término desde el ámbito del trabajo, y es que hace referencia a esas personas que solo dan por válidas sus opiniones e ideas. Por eso, siempre se trabajará mucho mejor si se atiende y escucha las opiniones e ideas de los demás.

Estos rasgos tienen en común por lo general:

  1. Actitud hipócrita: suelen comportarse de una manera diferente en función de la situación para lograr sus objetivos.
  2. Son muy competitivos: se preocupan más por ganarlo todo que por la amistad hacia sus compañeros/as.
  3. Menosprecian a los demás: cuando ven que los de alrededor pueden destacar en una o más habilidades, los ven como competidores y suelen menospreciar sus virtudes.
  4. Actúan con superioridad: creen que siempre tienen la razón sea en la situación que sea, porque se sienten mejores que las demás.
  • Trabajo en equipo: saber trabajar con otras personas y hacer equipo para que el trabajo salga adelante es algo muy positivo para cualquier empresa.
  • Planificación: saber establecer un buen orden de prioridades y trasladarlo a nuestras decisiones en momentos concretos, para rellenar la agenda y luego seguirla, hace que ahorremos muchos recursos.
  • Tolerancia a las críticas: valorar positivamente los mensajes críticos que a menudo contienen información que podríamos utilizar a nuestro favor.
  • Adaptabilidad: ser flexibles a las circunstancia de cada momento.
  • Capacidad resolutiva: evolucionar antes los inconvenientes y poder solucionarlos con orden.
  • Creatividad e iniciativa: a la hora de compartir las ideas que se nos ocurren.

Y lo mejor de todo, es que está en nuestras manos aplicarlas.

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