Clases de riesgos que hay que tener en cuenta en una evaluación de riesgos psicosociales

18/05/21 

En las empresas existen condiciones de trabajo y de la organización del mismo, que pueden perjudicar a la salud de los trabajadores, que son conocidos como riesgos psicosociales. La exposición a dichos riesgos de naturaleza psicosocial pueden ser los causantes de problemas de salud como por ejemplo ansiedad, estrés, depresión, úlcera de estómago, dolor de espalda y contracturas.

La evaluación de los factores psicosociales es una herramienta cuyo objetivo principal es aportar información que permita el diagnóstico psicosocial de una empresa o de áreas parciales de la misma, a fin de poder establecer actuaciones de mejora adecuadas a los riesgos detectados y al entorno en el que éstas deban ser llevadas a cabo.

Los riesgos psicosociales son fundamentales para todos los tamaños de empresa y en todos los sectores empresariales: administración, industria, construcción, servicios, etc.

El estudio de los aspectos organizacionales y psicosociales y su relación con la salud laboral, no es nuevo, aunque si la importancia y reconocimiento que ha adquirido en los últimos años.

En algunas empresas y en algunos puestos los riesgos psicosociales son en su mayoría los riesgos más característicos e importantes que deben ser evaluados y considerados en su caso a la hora de planificar y adoptar medidas preventivas.

En el proceso de evaluación de riesgos deben incluirse tanto los riesgos tradicionalmente considerados como los riesgos psicosociales, teniendo en cuenta lo importante que es la confidencialidad.

Cuando se realizan cuestionarios sobre los riesgos psicosociales descritos, es importante que se orienten a la prevención, utilizándose los resultados obtenidos para implementar mejoras en la organización del trabajo. Por esto, es fundamental la participación de los técnicos de prevención, directivos, trabajadores, y de todos los agentes implicados, durante el proceso de evaluación y la planificación de las actividades preventivas.

Los riesgo psicosociales se pueden clasificar mediante diversos criterios en diferentes grandes grupos. Por ejemplo, y sin ánimo de ser exhaustivos, en función de su origen, pueden clasificarse en tres grandes grupos:

  • el grupo de riesgos relacionados con la organización general del trabajo (considerarse la comunicación, participación, turnicidad, estilo de liderazgo o cambios tecnológicos)

  • los relativos a las tareas específicas de cada trabajador (por ejemplo, como autonomía, atención, definición de rol, contenido de la tarea, formación para el puesto o presión de tiempo)

  • aquellos relativos a las interacciones sociales de los empleados (por ejemplo, las relaciones personales y de trabajo entre los empleados y las relaciones entre los empleados y personas relevantes externas a la empresa como los clientes o los proveedores.

Los principales grupos de riesgos psicosociales

Los riesgos psicosociales se organizan en seis grupos, que agrupan las distintas condiciones de trabajo y de la organización que pueden resultar en problemas que afectan directamente al rendimiento y bienestar de los trabajadores.

Exigencias psicológicas

  • Exigencias psicológicas cuantitativas: relación entre volumen de trabajo y tiempo disponible para el mismo. Es decir, existen cuando la cantidad de trabajo es mayor que el tiempo asignado para su realización. Y sus causas pueden ser la falta de personal y una mala medición de los tiempos al diseñar las tareas.

  • Exigencias psicológicas emocionales: se definen como las que afectan a los sentimiento. Son frecuentes en profesiones relacionadas con la prestación de servicios a personas, donde el profesional intenta empatizar con ellas, y con sus sentimientos y emociones.

  • Exigencias de esconder emociones: ocultar sentimientos y opiniones a los clientes, proveedores, etc. por razones profesionales, como puedan ser la exigencia en la política empresarial o la falta de apoyo de compañeros y superiores.

El burnout o Desgaste profesional

Como en el caso del estrés, el desgaste profesional consiste en el resultado de un proceso de estrés crónico laboral y organizacional que termina en un estado de agotamiento emocional y de fatiga desmotivante para las tareas laborales. Su carácter de riesgo laboral proviene de la extensión alcanzada, de las importantes consecuencias laborales y personales que pueden tener y de la incipiente preocupación legal jurisprudencial que ha tenido.

Si diferencia del estrés como riesgo psicosocial en sus mayores efectos sobre el agotamiento emocional, más que en el físico, y su consiguiente pérdida de motivación laboral.

Control sobre el trabajo

  • Influencia: margen de autonomía y de decisión de los trabajadores respecto a tareas y métodos a utilizar; cantidad y calidad del trabajo; y otros aspectos relacionados con el contenido del trabajo. También con respecto a condiciones de trabajo como por ejemplo, la ubicación, los compañeros, etc.

  • Control de tiempo: autonomía o poder de decisión del trabajador con respecto a su tiempo de trabajo y descanso, como son los permisos, pausas, vacaciones, etc.

  • Posibilidad de desarrollo: oportunidades de aplicar conocimientos y habilidades de las que dispone el trabajador, incluyendo la capacidad de aprendizaje en el día a día en el trabajo.

  • Integración en la empresa: compromiso de los trabajadores con la organización

Inseguridad sobre el futuro

En este aparatado se contemplan diferentes aspectos que suponen un sentimiento de inseguridad: tanto contractual, como la ocasionada por cambios no deseados de horario, de movilidad, de salario, de forma de pago y otras condiciones de trabajo.

La inseguridad laboral podría definirse como una preocupación general acerca de la existencia del trabajo en el futuro, y también como una amenaza percibida de características de trabajo diferentes, tales como la posición dentro de una organización o las oportunidades de carrera

Apoyo social y calidad de liderazgo

  • Claridad de rol: una definición clara de las tareas, funciones a realizar, objetivos y autonomía, dentro del papel a desempeñar por el trabajador.

  • Previsibilidad: establece si el trabajador tiene la información que necesita y en el momento que la requiere para poder realizar bien su trabajo. Esta dimensión, sirve para facilitar que el trabajador se adapte mejor a posibles cambios, como, por ejemplo, nuevas tecnologías, nuevos métodos, nuevas tareas, reestructuraciones…

  • Apoyo social: se refiere a la disponibilidad de ayuda, tanto por parte de compañeros como de superiores, para realizar una tarea o resolver problemas.

  • Posibilidades de relación social: posibilidad de relacionarse socialmente en el trabajo con compañeros, clientes, subordinados, superiores, etc.

  • Sentimiento de grupo: suele darse cuando existe un buen ambiente de trabajo y hay una relación afectiva entre compañeros. Esta dimensión determinará la calidad de las relaciones sociales.

  • Calidad de liderazgo: está relacionada con la facilidad para dialogar, transmitir órdenes, conseguir que los miembros del equipo trabajen eficientemente y de resolver posibles conflictos, de la dirección o superiores de la organización.

Doble presencia

Este riesgo psicosocial está relacionado con la conciliación, y hoy en día sigue afectando a buena parte de las mujeres trabajadoras. Dado que coexisten las exigencias del trabajo y las del ámbito doméstico, se origina una doble carga de trabajo.

Aprecio

Se refiere al respeto y reconocimiento por parte de los superiores. Representa una compensación psicológica a cambio del esfuerzo realizado para desempeñar el trabajo

La naturaleza y gravedad del daño dependerá principalmente del tipo de factor de riesgo, de su intensidad, duración, frecuencia, predictibilidad o controlabilidad así como del significado que tiene para la persona en cuestión así como de sus recursos para afrontar la situación.

Además, las consecuencias no solo van a repercutir en la salud de los trabajadores y trabajadoras, y a nivel laboral –despidos, cambio de funciones, abandono, etc.- sino que también van a verse afectadas las relaciones sociales, familiares, de pareja, además de la sociedad en general.

La pérdida de calidad del trabajo entraña costes, costes muchas veces difíciles de observar a corto plazo, pero siempre presentes a medio y largo plazo.

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